Hace casi una década que acompañamos a personas a través de la naturaleza. Hoy, la ciencia nos da la razón.
El Departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica acaba de publicar la guía La conexión entre salud y naturaleza, un documento que recoge evidencias sobre cómo los entornos naturales contribuyen al bienestar de las personas. Para nosotros, esta publicación no es una novedad, es una confirmación.
La salud es mucho más que la ausencia de enfermedad. Es un estado que engloba todas las dimensiones de nuestro ser, dimensiones que están íntimamente entrelazadas con el mundo natural que nos rodea.
Desde el año 2006, nuestra acción social naturaleza-salud parte exactamente de esta visión holística: la salud como equilibrio vivo entre el cuerpo, la mente, las emociones y las relaciones humanas, y la naturaleza como el espacio donde todo ello encuentra terreno fértil para crecer.
Cuatro dimensiones, una sola persona
Los beneficios que hemos observado a lo largo de estos años se despliegan en cuatro planos complementarios:
Cinco caminos hacia el bienestar
La guía propone cinco caminos prácticos para cultivar la salud desde la naturaleza. Caminos que, quien haya pasado por La Casa del Aire, ya conoce de primera mano:
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1ConectarEstablecer vínculos con la naturaleza y con las personas que nos rodean en entornos naturales.
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2Ser activoMoverse, caminar, respirar en plena naturaleza para fortalecer el cuerpo y el alma.
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3Tomar notaObservar la belleza y los cambios del mundo natural. Cultivar la curiosidad como práctica cotidiana.
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4AprenderDescubrir nuevos aspectos de la naturaleza y profundizar en el conocimiento del entorno que nos acoge.
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5DarCuidar, proteger y contribuir al bienestar de los espacios naturales y de la comunidad que los habita.

