Hay mucha legislación sobre los derechos de la infancia, pero se necesitan iniciativas para que esos derechos lleguen a todos.

En 1959, las Naciones Unidas aprobaron la Convención de los Derechos del Niño, ante la necesidad de adoptar medidas específicas para proteger a la infancia. Quedaba a discreción de cada país desarrollar las leyes y las políticas necesarias para hacer realidad dicha declaración.

La realidad, sin embargo, es que los derechos de la infancia están tremendamente vulnerados cada día en todo el mundo, especialmente en zonas donde hay guerra, movimientos migratorios causados ​​por violencia, pobreza o catástrofes. Y también son vulnerados en sociedades que consideramos avanzadas, donde se produce maltrato, falta de cuidado personal, o cuando los niños son víctimas inocentes de la violencia de género, que desgraciadamente no ha desaparecido de nuestra sociedad.

Pero además de estos casos, el sistema provoca que no se den las condiciones para una equidad en las oportunidades ante la vida. En España hay más de un 20% de niños y niñas en situación de riesgo de pobreza. Esto significa que por las condiciones socioeconómicas de su familia, verán recortadas sus oportunidades de desarrollo personal, social y económico, y corren el riesgo de mantenerse en un estado de pobreza. Que una quinta parte de la población menor de edad esté afectada por la pobreza, es un grave atentado contra los derechos de la infancia.

¿Quiere decir esto que sus derechos no están suficientemente definidos y establecidos por ley? Tanto en España como en Cataluña hay una legislación importante sobre los derechos de la infancia. En Cataluña tenemos la Ley 14/2010 del 27 de mayo, de los Derechos y Oportunidades en la Infancia y la Adolescencia. Hoy queremos destacar dos artículos que tienen que ver con el proyecto de La Casa del Aire:

En el Capítulo VIII. Artículo 57, establece que: 1. Los niños y los adolescentes tienen derecho a recibir una formación integral en el tiempo de ocio que les facilite la educación en los valores cívicos y en el respeto a la comunidad y al medio, mediante centros de tiempo libre, agrupaciones y centros que forman la red asociativa de entidades de educación en el tiempo libre, y otras entidades culturales, deportivas y sociales o las instituciones existentes en Cataluña y que se dedican al ocio.

Y en el Capítulo VII. Artículo 54. Se dice: Las administraciones públicas, para garantizar el derecho de los niños y los adolescentes a conocer el medio natural de Cataluña y disfrutarlo, deben promover: a) El respeto y el conocimiento de la naturaleza y el medio rural entre niños y adolescentes, informándoles de la importancia de un medio ambiente saludable y capacitándolos para hacer un buen uso del mismo. b) Visitas e itinerarios programados para conocer la diversidad del entorno. c) Programas formativos, divulgativos y de concienciación para el uso responsable y sostenible del medio rural y de los recursos naturales y la adquisición de unos hábitos positivos para la conservación del medio ambiente. d) El desarrollo sostenible de Cataluña, que garantice a niños y adolescentes poder ejercer el derecho a que se refiere este artículo.

Es decir, los niños y niñas tienen derecho a una educación en el ocio y tienen derecho a conocer el medio natural, a disfrutar de los beneficios que el contacto con el medio natural les aporta, y a aprender a amar y cuidar la naturaleza, que es patrimonio de todos nosotros y de las generaciones futuras. Pero hay niños que por razones económicas, culturales o familiares no salen de su barrio. Su territorio es limitado y esto afecta su crecimiento personal, y es una vulneración de sus derechos.

Desde el proyecto La Casa del Aire hacemos posible este derecho para aquellos niños y niñas que de otra manera no tendrían estas oportunidades. En cada salida al Montseny, contribuimos a garantizar estos derechos, y ahora que se cumplen 58 años de la Convención sobre los derechos de los niños, hablamos de derechos, pero hablamos también de iniciativas para hacerlos posibles.